En la entrada hay escalones para salvar el desnivel desde la calle, pero también rampas que dan acceso a los distintos pabellones. Éstas poseen barandillas para apoyo, el ámbito no es demasiado ancho pero adecuado para una silla de ruedas.
El mostrador de información está a una altura conveniente. Los pasillos están libres de obstáculos. El ascensor posee profundidad, pero las puertas no son automáticas. La botonera está un poco más alta de lo debido, pero está en Braille y en relieve.
No hay aseos públicos adaptados para minusválidos. Tampoco en las habitaciones nos encontramos con baños cuyo mobiliario esté pensado para minusválidos.
La parada del autobús se encuentra cercana al centro, por lo que acceso es sencillo. No hay ninguna habitación adaptada para minusválidos. El mobiliario se adecua a las necesidades, incluso hay cabina de telefonos más baja.