Acceder a este hotel es complicado, a no ser que sea en taxi. Todos los pavimentos del Albaicin son de empedrado lo que dificulta las circulaciones. La puerta principal tiene escalón, pero de ponen cuñas para que se pueda pasar.
El mostrador de recepción se encuentra demasiado alto. La posibilidad de movilidad se reduce a la zona del patio en la planta baja. Hay ascensor, pero el resto de las habitaciones están elevadas respecto al nivel de desembarco del mismo.
El baño,tampoco está adaptado, ya que no hay barras a los lados del inodoro, ni la ducha cumple.
Posee habitación supuestamente adaptada, que se encuentra a la entrada. Sin embargo, las dimensiones de la habitación son pequeñas.